
El tratamiento con estos peces está indicado para personas con psioriasis, eccemas y sequedad en la piel y una sesión con ellos se inicia con un lavado de pies para eliminar cualquier sustancia que pueda dañar a los peces garra rufa. A continuación, se sumergen los pies en el agua y ya sólo queda esperar a que estos pequeños animales hagan el resto. Media hora de cosquilleos es suficiente para que nuestros pies queden como nuevos. Asi que si algun@ estáis por Madrid, Málaga o Guipúzcoa y os acercáis a un centro en el que se haga este tipo de podología, no dejéis de contarnos qué tal son la sensación y los resultados. Por cierto, tened cuidado, porque si váis a sitios no autorizados en vez de encontraros con peces garra rufa, toparéis con unos peces chinos que tienen dientes y sí hacen daño, así que pedid los certificados y feliz pedicura.
Vía Antena 3.